martes, 15 de febrero de 2011

HAY UN MORIR



No me lleves a sombras de la muerte
Adonde se hará sombra mi vida,
Donde sólo se vive el haber sido.
No quiero el vivir del recuerdo.
Dame otros días como éstos de la vida.
Oh no tan pronto hagas
De mí un ausente
Y el ausente de mí.
¡Que no te lleves mi Hoy!
Quisiera estarme todavía en mí.

Hay un morir si de unos ojos
Se voltea la mirada de amor
Y queda sólo el mirar del vivir.
Es el mirar de sombras de la Muerte.
No es Muerte la libadora de mejillas,
Esto es Muerte. Olvido en ojos mirantes.

Macedonio Fernández











sábado, 5 de febrero de 2011

Espera

No vas a venir.
No vas a llamar.
No vas a volver.
No vas a llegar.
No vas a decir.
No vas a preguntar.
No vas a invitar.
No vas a creer.
No vas a soñar.
No vas a sorprender.
No vas a insistir.
No vas a intuir.
No vas a amar.

Sin embargo yo aquí, esperando todo eso, con la calma de quien espera su muerte.

Norma Virginia Escalante Caballero

viernes, 4 de febrero de 2011

Verte Vestida

Verte vestida es la mejor excusa
para imaginar tu desnudez
bajo la ropa que ostentas ilusa,
donde yacen el infierno,
la pasión y el fuego.

Entre tanto miro casi indiferente
aquellos rincones que tu piel asoma,
como aquel escote que a más de tu aroma
me regala un poco de tu ser ardiente.

Y mis manos suben, bajan, por tu ropa,
ansiando tu piel y deseando ser boca,
soñando la miel que tu vientre derrama
al sentirte mujer, cuando se te ama.

Extraño el temblor que sin querer tu cuerpo
después del amor como final regala,
el abrazo eterno tras la gran batalla
en que nos unimos más allá del tiempo.

Aun verte vestida agita el pensamiento,
puedes encenderme sin lugar a duda,
y tan sólo espero nos llegue el momento
para poseerte... esta vez desnuda.

Beto Aveiga

domingo, 16 de enero de 2011

Vendo mis ojos



Vendo mis ojos para no ver
el volcán y sus cenizas.
Parezco ciega de mi misma
iluminada por la luz que arde
como fuego en la hoguera.

Me duele el mundo en las entrañas...
Hoy... duelen mis heridas...
Universo de mi oído que escuchas
lo que en mi garganta llevo de tu voz.

De universo me visto todos los días...
para tus flamantes amaneceres...

Y así aspirando de tu aroma
voy ignorando los míos,
emanando los aromas de tu abismo.
Sos mi tacto porque en mí
acaricias y desbordas...

con tu infinita ternura .
Y siento en mi cuerpo la delicia
de tus manos entrelazadas en las mías.
protegiendo mis sueños y logros,
te cargo a mis espaldas...

Yo solamente soy el vivo trasmitir
de tus sentidos.
A veces la vida duele por las cosas
que fueron soñadas y no cumplidas,
esa eternidad interrumpida en la memoria
por la euforia de esta vida.

Marga Seone



sábado, 15 de enero de 2011

Un doloroso perdón

Asomaba a sus ojos una lágrima
y... a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y enjugó un llanto,
y la frase en mi labio expiró.

Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ¿Por qué calle aquel día?.
Y ella dirá: ¿Por qué no lloré yo?.

Es cuestión de palabras, y, no obstante,
ni tu ni yo jamás,
después de lo pasado convendremos
en quién la culpa está

¡Lástima que el amor un diccionario
no tenga donde hallar
cuando el orgullo es simplemente orgullo
y cuando es dignidad!


Gustavo A. Bécquer

domingo, 2 de enero de 2011

Sabrás que te quiero

Sabrás que te quiero,
en el silencio de este amor calmado...
en la agonía de la espera eterna...
cuando notes que estuve siempre a tu lado...


Sabrás que te quiero...
...Por mis mil “te quiero” tan callados...
por los días de silencio, en que con mi pensamiento
te envié mil veces dichas... te amo...


Sabrás que te quiero...
cuando te hable con tanta ternura...
cuando de mis labios recibas
solo bendiciones...


Sabrás que te quiero...
cuando estoy nerviosa y no se que mas decirte...
cuando mi voz calla
y mis adentros te gritan que te amo...


Sabrás que te quiero...
cuando pase el tiempo
y notes que me he marchado de tu vida...
en la forma mas callada y menos prevista...
cuando sin decir adiós
me aparte de ti con una tímida sonrisa...


Sabrás que te quiero...
Cada vez que leas mis poemas...
cuando veas que sigues siendo mi alegría
y mi más honda pena...


Sabrás que te quiero...
cuando en tu mas placido sueño...
yo llegue hasta ti
y en un leve eco te vuelva a decir te quiero...

Ana María Zaplana

sábado, 18 de diciembre de 2010

Te amo sin saber como...

No te amo porque seas como un océano,
por tu aroma a brisa marina,
ni por el sabor a sal
cuando me asalta el deseo
esas ganas de ser uno


No te amo porque seas fuerte como un roble,
ni porque seas perfecto
o tengas la belleza de Adonis
no te amo porque seas gema
ó flecha de claveles que irradian fuego:


Te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
discretamente
secretamente,
en silencio
entre la sombra y el alma




Te amo como planta que no florece
que llevo dentro de mí escondida,
la luz de aquellas flores,
que gracias a tu amor
vive oscuro en mi cuerpo
y el apretado aroma que ascendió de la tierra.


Te amo sin saber como,
ni cuando
ni donde,
ni porque
simplemente te amo


Te amo directamente sin explicaciones,
ni orgullo así te amo
porque no sé amar de otra manera
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho
es mía…
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño



Patrocinio Vargas

miércoles, 17 de noviembre de 2010

No decía palabras


No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne;
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.

Aunque sólo sea una esperanza,
porque el deseo es pregunta cuya respuesta
nadie sabe.

LUIS CERNUDA ( España, 1902 - 1963 )


















La Formal

Ponte el pudor.
Está allí, debajo del lecho
junto a las ropas caídas.
Dilúyelo sobre tus mejillas
como si fuese un maquillaje.
Alisa tu piel
y ese tablero de ajedrez borracho
de tu falda de cuadros.

Abróchate la blusa
y adopta otra vez
esa actitud ingenua de muchacha formal.
Ordena tus cabellos y tus prejuicios.
Camina con esa dignidad desvencijada
que usas los domingos
para asistir a misa.

Tan pronto atravieses el umbral
serás nuevamente tú
la pequeña burguesa incomprendida
con tus veinte años de lugares comunes
y tu boca repleta de palabras usadas.
Serás la rutinaria.
La formal.
La limitada.
Creerás otra vez en Dios
así como antes creías en tu cuerpo,
y estarás llena de moral
así como antes estabas llena de mí.

(...) Aquí en mi habitación
quedó tu lujuria hipócrita
y tu doble moral.
Mañana volverás
y entonces te diré las palabras de siempre:
Ponte tu cuerpo
quítate el pudor y las ropas
y ven así, desnuda
a engañarnos pensando
que no hemos empezado a envejecer.

MIGUEL MÉNDEZ ( Colombia, 1942 )



sábado, 13 de noviembre de 2010

Mi olor a ti


Toda mi ropa huele a cuando estabas.
Sería al abrazarte -no lo entiendo-
o que estuviste cerca y se quedó prendido.
Si arrimo mi nariz al hombro o a la manga,
te respiro.

Al ponerme la chaqueta, en la solapa,
y en el cuello de un jersey que no abriga.
Aroma de placer, de feromonas,
de recostarme en ti mientras dormías.

Por mucho que la lave, mi ropa lo conserva:
es un perfume dulce que me alivia
como vestir mi carne con tu piel.
Y está durando más que mi recuerdo.

Tu rostro en mi memoria se disipa,
casi puedo decir que he olvidado tu cuerpo
y sigo respirándote en las prendas
que, al tiempo que me visten, te desnudan.



Pero la ropa es mía.
De tanto olerte en mí, tu olor es mío.
Tu olor era mi olor desde el principio,
fue siempre de mi cuerpo, no del tuyo,
de un cuerpo que lo tengo a todas horas
para quererlo entero como jamás te quise
y olerlo de los pies a la cabeza.

Es el olor de todas mis edades,
del niño absorto y puro,
del claro adolescente eléctrico y espeso,
de un joven con insomnio que soñaba
fantasmas del amor, y es también el olor
que al transpirar mis sueños
dejaron en las sábanas.

Quién sabe tú a qué aspiras sin este efluvio mío,
sin mi esencial fragancia.
Estando en compañía, serás siempre la ausente
igual que si te fueras o no hubieras llegado.

Pues no olerás a nada, no dejarás recuerdo
ni podrás despertar auténtico deseo
ni embalsamar las yemas de los dedos
que un día te acaricien
con un perfume físico y concreto.

Serás para el olfato de los otros
como un espejo para los vampiros.
Y yo atesoraré con más fe que codicia
este perfume dulce de mi cuerpo
que descubrí contigo.
Si quieres existir, respíralo de nuevo.


LEOPOLDO ALAS (España, La posesión del miedo,1996)



domingo, 31 de octubre de 2010

El premio me lo regaló Sally


Reglas: 1) revelar 5 secretos de ti que nadie o pocas personas sepan.
2)Otorgar el premio a 5 blogs para que lo continúen.

miércoles, 27 de octubre de 2010

La fiesta pagana

Éste es un poema

Para las que tienen miedo,

Para quienes, aman sin remedio,

Que, por estar enamoradas,

temen que alguien las castigue,

Y esconden sensaciones

Siempre por miedo, sin ser permitido.

Pero a solas, dejan volar su mente

Le permiten al cuerpo,

Volver a atrapar mariposas,

Alojarlas en su vientre,

Y liberarlas a solas,

Con una palabra, una canción,

O, a la caricia distante

Que un extraño, le hace a sus deseos.

Ésta es una imagen guardada,

Es el amor de un amante

Que las letras mantienen vivo,

Es un mimo que recorre la espalda,

Se adormece en tu pecho,

y busca el calor de tu nido.

Éste, es un canto a la mujer,

Que aferrada a sus mandatos,

Hace de esposa, madre y testigo,

Ve pasar la vida, algo cobarde,

Permitiéndose ser amada

Y visitar su feudo

Por quién, si pudiese hacerlo,

Sería su amante empedernido.

Ésta es la fiesta pagana,


La que no te permiten,

Y vives a escondidas,

Entre letras y gemidos,

Para, dejar a diez ángeles

Revolotearte,

y llegar a tu aura,

En una virginal estampida.


Raúl Arozarena, Poeta y Amigo






sábado, 23 de octubre de 2010

Sin mirar atrás


Sobrevivir no es fácil;
cuánto pesael fardo de abandono y decepciones
que a la espalda cargamos… No hay razones
que lo expliquen o alivien, ni interesa

la oferta de sentarnos a la mesa
y analizar pasadas aflicciones.
El coloquio no evita los arpones
ya en la carne.

La boca que nos besa
pretendiendo apagar yerros y dudas,
sabe vender al justo, como Judas,
y volverá a besar en nuevas ventas.

Nuestro intento es lamernos las heridas
sin mirar hacia atrás; las despedidas
gastan alma de hierros y tormentas.

Francisco Álvarez

viernes, 22 de octubre de 2010

Ven amor a mi vera

La noche esta serena la luna nos acompaña y en el cielo una estrella, ya prende nuestras almas no te apartes de mi vera, ven y ámame despacito que deseo que esta noche, sea una noche de idilio.

Abrazos y encantos y unas copas de champaña embriagados al completo demos riendas sin palabras a todos los sentimientos que nuestros sentires guardan.

Ya la ropa presurosa, en nuestros cuerpos abraza tus ojos picaros de encanto, me dicen cuanto me amas, y entregados al juego del amor sin decir nada, nos colmamos de besos, que delicia cuando se ama.

En nuestra alcoba a solas, con esa inquietud callada del amor que presuroso, entregarnos nos reclama toma mi cuerpo al completo. En dúo te entrego el alma que un hombre de tu valía, ni se olvida ni se aparta.

Cuanto amor y ternura de tus hechos rebosaba cuanta furia adormecida, nuestra pasión desata. Festejemos al completo, sin repararnos en nada. Que un amor como el nuestro, ni se aleja, ni se pasa…

Ven amor a mi vera en esta noche estrellada Y dejemos que nuestros cuerpos, se amen sin más palabras….


Francis Falcón



martes, 28 de septiembre de 2010

Ausencia

Hay en tus ojos un mar de tristezas,
que matiza de duelo tu mirada clara.
Y en tu corazón llevas los despojos,
el amor que por mi gozabas.


En tus dedos se recogieron las caricias,
que animaban todos mis sentidos.
Tus besos saben a sal cuando me rozas
la boca que anhelante se desespera.


Sé que no hallas las palabras necesarias,
para decir Adiós sin que me duela.
Lamento no poder auxiliarte, vida mía,
solo tú puedes abrir la puerta para marcharte.


Yo quisiera confesarte que aún te amo,
pero eso haría más dolorosa tu partida.
No tardes tanto en desgarrar mi alma,
con la daga de tu ausencia tan temida.

De mi Amiga y Poeta Monica Ovejero

jueves, 2 de septiembre de 2010

Bella Esfinge



Me confiesas con débiles susurros que sufres,
por una pasión que te robo los sueños.
Tu triste confidencia destierra mi alma al averno,
mientras sucumben todas mis ilusiones.

Oculte por mucho tiempo el amor que por ti sentía,
fui en el altar de tus ansias el holocausto perfecto.
Bebiste de mi esencia de hembra para calmar el deseo,
y mi piel cubrió tu cuerpo apartando el frío.

Alivie las llagas que el pasado dejó en tu presente,
fui el soldado más cruel en tu guerra contra la congoja.
Calme tu sed de besos con mi boca entregada,
y el río de mis lágrimas lavó tus manos suaves.

Nunca te detuviste en mis ojos lo suficiente,
para advertir las emociones que en mi despertabas.
Solo fui la preciosa esfinge que misteriosa y sombría,
amar se dejaba sin revelar sus hondos secretos.

Mónica Ovejero
(Poeta Salteña y Amiga del Alma)

lunes, 9 de agosto de 2010

INFIDELIDAD

Aparecí en tu vida no me invitaste, pero llegué
he aparecido en tu vida y abriste los brazos
te he hecho llorar y aun así me has dejado en tu vida.



Aparecí en tu vida
me abrazaste como buscando
como esperando
como pensando



Y yo no queria hacerte daño
pero lo hice
y no deseaba verte así, pero te he visto
y no quería que lloraras
pero lo haces.



Y la ventana se abrió y entré
y un corazón herido he dejado
perdona , no era lo que queria
dejame salir e intentar de nuevo



Aparecí en tu vida
aun hay tiempo
dejame amarte
quizá sea diferente
dejame verte, no te he visto
dejame escucharte, no te oigo



Y tus lágrimas beber y con dolor partir
y me escuchas y me miras, y no me abres a puerta
y te duele y no abres la puerta



Aparecí en tu vida y me abrazaste
como pensando
como esperando
como deseando
como esperando...



Y al fin pronunciaste mi nombre
y con mi nombre una lágrima más
al fin abres los ojos a mi nombre
solo así saldré por esa puerta
solo así
si tu lo quieres
si tu me lo pides
si tu pronuncias mi nombre
dilo: soy La Infidelidad.

Mel


martes, 27 de julio de 2010

sin título

Dame tu mano de nuevo...
y olvidaré las veces que me dejaste caer.
Vuelve a darme calor...
y borraré todas las noches que estando a tu lado pase frio.


...Búscame otra vez...
y dejaré atrás los momentos en que me sentí perdido.
Mírame como antes...
y mis ojos volverán a reflejarse en los tuyos. Pon luz en mi vida...
y desaparecerá la penumbra que últimamente me dabas.

Llámame como ayer...



desconozco el autor

lunes, 28 de junio de 2010

AMORETO

Quiero ver en tus ojos el destello,
la inquietud de mi fibra, el rocío
en tus manos asidas a mi río,
el recodo en que habita lo más bello.

Quiero ser en la sangre de tu sello
hoja hueva en el vaso antes vacío,
ser, amor, tu sabor en el estío,
la delicia en el pulso de tu cuello.


Quiero andar tu sudor y tu saliva,
atreverme a probar el agua viva
que en tu beso refleja la dulzura

del estanque aromado y su tersura;
agua rauda y ardiente que cautiva
brillo de agua que colma mi hendidura.

ETHEL KRAUZE ( México, 1954 )